21 sept. 2012

Lugares que recuerdan.

Sentada en aquel lugar donde mi corazón comenzó a latir al compás de una voz. En aquel lugar donde la esperanza de enamorarme se hacia realidad. En ese lugar al que hoy he venido para recordar cada palabra, cada segundo y al que he venido para desterrar todos los sentimientos negativos que hoy me abordan, para intentar despejar alguna de las preguntas que oprimen mi alma y provocan que mi corazón se rompa en pedazos. El sonido del mar me susurra al oído un susurro que no quiero escuchar ni creer. El horizonte es infinito y me pregunto porque lo tengo que mirar sin ti a mi lado. El aire acaricia mi cara como mis manos hacían con la tuya. ¿Porque hemos llegado a este punto? Porque es mas fácil tirar la botella al mar que nadar para recogerla.
Sentir que no se ha luchado lo suficiente, sentir que mi alma se quedara tan fría como esta mi piel sin tu calor. Volver a recordar una y otra vez sin cesar, sin parar, dejando que mi mente se olvide de fantasmas, de miedos y de sensaciones negativas en una historia que terminó antes de comenzar. Cada día que pasa sin tu voz, mi corazón se va rompiendo, pedazo a pedazo y pasa a comenzar a ser un trozo de hielo igual que era  antes de que la magia lo calentara para derretir ese pedazo de hielo y así convertirlo en un corazón lleno de pasión. Sentir el mismo frío en mi piel que aquel día, solo que esta vez no estas aquí para que tu voz caliente mi alma.
El ruido se alza en mi mente, lo negativo sobre vuela a lo positivo, pero por lugares como este y por lo que siente mi corazón en este lugar, merece la pena desechar lo negativo y dejar que mi corazón, le grite al mundo y al horizonte lo mucho que te quiere. ¿Hasta cuando estará la puerta abierta? Tal vez, jamas se cierre nunca. ¿Hasta cuando mi corazón seguirá esperando? ¿Hasta cuando voy a ser la única que se deja llevar porque sabe que es la única manera de ser feliz?